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  Excelentes actuaciones de Laurentino Blanco y Tomás Claudio.

 

 
 
   
 
 


 

 

ph charly borja 2018 - Copyright ©

 

 


“El Ché y yo”

De Raúl Garavaglia
Sobre una idea original de Miguel Iglesias

 

 

 


Elenco:

Laurentino Blanco y Tomás Claudio

 

 

 


Asistencia de Dirección: Lautaro Lombardo
Asistencia de Producción: Ana Tolosa
Operador de luces: Rebeca Rossato
Diseño Gráfico: Decero Identidad Gráfica
Utilería: Matías Noval
Fotografía: Tomás Arguindegui
Maquillaje: Laura Spampinato

 

 

Domingos a las 19

Korinthio Teatro
Mario Bravo 437 - CABA

 

 


De qué se trata?
En Bolivia, La Higuera, Lari Lari, criatura mitológica de la región andina, preocupada por su pérdida de popularidad, dice haber atrapado al Che con el propósito de robar su alma y así apropiarse de la fama del guerrillero. Ese encuentro, que se produce en la escuelita de la zona entre el 8 y 9 de octubre de 1967, nos revela un Che íntimo, atosigado por los embates de ese extraño ser dispuesto a todo para recuperar el prestigio y el respeto que supo tener en otros tiempos.

 

 

 

 

 

 


La opinión de charly borja - noviembre 2018 - Copyright ©


Una historia singular la de “El Ché y yo” en esta mixtura lírica de Garavaglia-Iglesias en donde encontramos dos excelentes actuaciones, las de Laurentino Blanco personificando a un ché Guevara cansado, con algunos miedos pero con esa mística que lo caracterizó en sus ideales y a Tomás Claudio como la ‘extraña criatura mítica’ que interactúa en diferentes instancias con el ché, pasando de un estado netamente salvaje, casi queriéndoselo comer en el primer contacto a ser íntimos confidentes de logros y pesares con el transcurrir de la historia que por cierto tiene un dramatismo que va in crescendo hasta el desenlace final.

 

 

 

 

 

 

Garavaglia utiliza el espacio escénico del Korinthio Teatro de maravillas, creando más que interesantes climas manejando la temperatura color de las luces para acrecentar las instancias dramáticas que viven los protagonistas, la escenografía el vestuario y por sobre todas las cosas la casi perfecta personificación del ché de don Blanco creando un personaje difícil y verdaderamente emblemático latinoamericano como lo fue Guevara con gran solvencia e histrionismo escénico.

Recomendamos “El Ché y Yo”, una obra visceral, el pedazo más cruento de la vida de Guevara, sus últimos momentos de vida contado desde el punto de vista de su relación con una extraña criatura mezcla de demonio con el propio alter ego del Ché a tal punto que el espectador por momentos sospechará de que Lari Lari podría ser sólo un desprendimiento de la imaginación de Guevara, nadie lo podría afirmar ni tampoco negar.