"Dulce"
Esta original obra de David Señoran, muestra la trastienda de toda esa presión oculta, mecanismos perversos del marketing y de la producción industrial que conllevan que la mujer que trabaje sobre una pasarela en un desfile de modas tenga a pesar de todo, que presentar una cara feliz y una pasada impecable ante el público.
   
     
 
photos by charly borja 2010
   

 

 

 

 

 

“Dulce”

Dirección y coreografía
David Señoran



Ficha técnica


Intérpretes: Carolina Bavio / Sol Gorosterrazu / Belén Ortiz
Música original: Alejandro Catarino
Diseño de iluminación: Facundo Estol
Diseño de vestuario: Ezequiel Procopio
Diseño audiovisual: Cecilia Carrasco – Florencia Ara
Diseño gráfico: Luciano Crispi
Asesoramiento teatral: Ariel Osiris
Asistente de dirección: Virginia Rossi
Dirección y puesta escena: David Señoran


Sábados 21:00hs
Espacio Cultural Pata de Ganso
Pasaje Zelaya 3122 (Abasto) –
Tel.: 4862.0209
Entrada general: $ 30 / estudiantes y jubilados $ 20

 

 

 

 

De qué se trata?

La obra deja todo al descubierto: El gesto hueco. La mirada vacía. La desesperación por ser visto. La simulación del sexo.

Un desfile de moda es el lugar donde se desarrolla la acción. Cuatro mujeres “modelos” son las protagonistas. Ellas se desvisten, se cambian, caminan la pasarela, se marcan las partes del cuerpo a corregir, a quitar (como las marcaciones que hace un cirujano antes de las cirugías estéticas). Explotan su sexualidad.
El desfile pretende ser el lugar de exposición máxima donde estas modelos mujeres transitan de manera incesante la pasarela, sin cuestionamiento, obsesionadas por permanecer en él pase lo que pase, aun poniéndose en riesgo. Es aquí donde centra su mirada el autor, en la fragilidad. Ellas quedan extenuadas, desarmadas, y aun así darán su vida por permanecer en el desfile. Habla de la fragilidad en la que se sienten inmersas ellas y él.

La obra parte de dos conceptos aparentemente desvinculados, la violencia y la moda. Específicamente la violencia física como toda acción, omisión o patrón de conducta que dañe la integridad corporal de una persona. Y la moda como el valor cúspide, la exacerbación de la apariencia.

La perspectiva de los avances de la ciencia y la técnica, la importancia que adquiere el cuerpo en economías, políticas culturales y la utilización que hacen del mismo los medios de comunicación, producen transformaciones que son constituyentes de una corporeidad atravesada por el contexto sociocultural, que replantea la temática de la identidad del ser humano. En este sentido, el arte resignifica el lugar del cuerpo configurando otra realidad corporal, inaugura poéticas y estéticas.

Pero la moda no es sólo un lujo estético y periférico de la vida colectiva, sino que se ha convertido en un elemento central de un proceso social que gobierna la producción y consumo de objetos, la publicidad, la cultura, los medios de comunicación, los cambios ideológicos y sociales.

En movimiento solo la novedad es visible. Los cambios de formas, sabores o funciones es lo único que se percibe, lo demás es como si no existiera. Con la moda podemos tapar nuestros cuerpos despojados, crear la ilusión del no vacío y fingir que las cosas tienen sentido. La moda nos ayuda a no hundirnos, como si fueran globos dispersos en el mar. Cuando unos explotan podemos ir en busca de otros.

El gesto hueco. La mirada vacía. La desesperación por ser visto. La simulación. El sexo.
La obra propone mostrar todo, la piel, los huesos, la matanza.

 


La opinión de charly borja – octubre 2010

Buenas performances de las jóvenes Carolina Bavio, Sol Gorosterrazu y Belén Ortiz quienes interpretan a tres mujeres prisioneras de ese mundo cuasi mediático de las pasarelas de los defiles de modas.

Con coreografía y dirección de David Señoran, la obra ahonda en un mundo que nadie ve, en una especie de back stage llevado a primer plano en plena pasarela donde tres mujeres muestran toda la presión que existe sobre su presencia en los desfiles como meros objetos marketineros de uso sexual, para consumo de una sociedad decadente que sólo exige que luzcan preciosas como Diosas, sin importar mayormente si éstas sienten, si son seres humanos de carne y hueso como todos. Estén bien o mal deben seguir adelante con ese show circense que la misma sociedad creó.

 

 

 

 

La puesta posee un apropiado diseño audiovisual de Cecilia Carrasco y Florencia Ara, un atractivo vestuario a cargo de Ezequiel Procopio y con el apoyo de una buena banda original de sonido creada por Alejandro Catarino al igual que la iluminación de Facundo Estol que crea un marco adecuado para hacer atractivos los diferentes cuadros que van desarrollando las tres intérpretes.


Un obra original, con coreografías que intensifican el dramatismo oculto que conlleva cada desfile de modas en las mochilas de esas mujeres que juegan ese juego de seducción sobre las pasarelas.

 

 

 

 

 

 



Acerca de David Señoran
Es intérprete, coreógrafo y maestro. Como intérprete participó en obras de destacados coreógrafos Argentinos.
Su formación incluye ballet, danza contemporánea, Modern jazz, canto, actuación y dirección y puesta en escena teatral.
Es egresado del taller de danza contemporánea del Teatro San Martín y con una sólida formación en este lenguaje aborda otros estilos y propuestas de movimiento.

Como coreógrafo investiga en el lenguaje contemporáneo mixturando universos provenientes de materiales teóricos, con el movimiento, la plástica, el diseño, el cine y el video; Creando obras de su autoría y coreografiando y poniendo en escena piezas de otros directores.


Actualmente se desempeña como maestro en el IUNA (Instituto universitario nacional del Arte), “Escuela de Comedia Musical” de Julio Bocca- Ricky Pashkus , en el “Estudio de Danza de Margarita Fernández”, y en el “Centro Cultural Ricardo Rojas”, que depende de la universidad de Buenos Aires. Dicta seminarios a lo largo de todo el país, es maestro examinador y participa como jurado en Certámenes de danza.